En el seno de una renombrada estirpe venezolana, dos hermanos, Rebeca y Francisco García Álvarez, son ahora protagonistas de una trama que desata inquietud y perplejidad. Su linaje se entreteje con el de los fundadores de un conocido imperio mediático venezolano y en particular con Miguel Ángel Capriles Ayala, otrora dueño del conglomerado editorial Cadena Capriles.

Rebeca García Álvarez es la sobrina nieta del difunto magnate. Su progenitora, Rebeca Álvarez Capriles, apodada cariñosamente «La Gorda» dentro del círculo familiar, es hija de Rebeca Capriles Ayala, hermana del fallecido Miguel Ángel Capriles Ayala, fundador de la Cadena Capriles. Por otro lado, el padre de Rebeca Álvarez Capriles, José Luis Álvarez Ortiz, aportó su ascendencia española a este intrincado árbol genealógico.

Este vínculo sanguíneo los une a figuras emblemáticas como Renato Capriles, fundador de la aclamada orquesta Los Melódicos, y Carlos Capriles Ayala, quien ostentó el cargo de Embajador de Venezuela en España durante el primer mandato del expresidente venezolano Rafael Caldera.

Sin embargo, las ramificaciones de este árbol familiar se han visto sacudidas por acusaciones que apuntan a los hermanos García Álvarez como autores de actos delictivos, por lo que sus acciones han desatado una vorágine de controversia y escrutinio público.

Acusaciones y delitos imputados a los hermanos García Álvarez

Rebeca García Álvarez

El velo de la impunidad que supuestamente cubría a Rebeca y Francisco García Álvarez se ha desgarrado, revelando un inquietante cúmulo de acusaciones y presuntos delitos.

Según los señalamientos, los García Álvarez habrían orquestado una campaña de acoso incesante, aterrorizando a una multiplicidad de víctimas, en su mayoría mujeres y niños indefensos. Con una conducta calificada como depredadora, se les acusa de hostigar, intimidar, perseguir y proferir amenazas de muerte a diferentes personas.

Se sabe que Rebeca García sostenía chats en vivo en plataformas de pornografía, como Chaturbate, en donde se hacía llamar con el apodo de «Killingops«. La expresión «Killing ops» en inglés se refiere a operaciones militares o de seguridad que tienen como objetivo eliminar o neutralizar a un enemigo o amenaza. En español, algunas traducciones posibles podrían ser: «operaciones de eliminación» u «operaciones de aniquilamiento».

Las denuncias apuntan a que esta siniestra dualidad habría irrumpido en hogares ajenos, infundiendo «terror a las familias» al ingresar ilegalmente en sus viviendas.

Prominentes víctimas, como la influencer y cantante Dani Barranco, han alzado la voz, narrando el calvario que han vivido a manos de Rebeca desde el año 2019, sin encontrar justicia. Se alega que Francisco García habría actuado como cómplice en esta sórdida trama, utilizando múltiples cuentas en redes sociales para difundir inquietantes mensajes y fotografías, incluidas imágenes de niños con connotaciones pedófilas.

Uno de los supuestos actos más perturbadores habría sido el envío de una fotografía de la fachada del lugar de trabajo de una de las víctimas, demostrando un conocimiento aterrador de sus movimientos. Este acto simboliza una amenaza implícita y una violación de la privacidad.

Mientras las denuncias se acumulan, las víctimas relatan sus infructuosos intentos anteriores por buscar justicia y los esfuerzos por involucrar a la familia de los acosadores, quienes habrían minimizado la situación aludiendo a un supuesto desequilibrio mental de Rebeca.

Rebeca García presuntamente protagonizó en el año 2019, en Venezuela, una fuga en un supermercado en el municipio El Hatillo del estado Miranda, chocando contra varios vehículos en circunstancias aún no esclarecidas por completo, pero que entonces se atribuyeron a las actividades de un grupo delincuencial.

Además, un usuario compartió en la red social X fotografías de un supuesto libro en línea atribuido a Rebeca García, donde se narrarían «eventos ficticios» que distorsionan la realidad de manera «obscena y aterrorizante». Se alega que en este escrito se describen minuciosamente fantasías de secuestrar y abusar de un grupo de amigas.

Las acusaciones que se ciernen en Venezuela sobre los hermanos García Álvarez pintan un cuadro sombrío, una amalgama de delitos que van desde el acoso sexual hasta la instigación al odio, pasando por conductas asociadas a la pedofilia y el agavillamiento.

Actuación de las autoridades venezolanas y proceso de extradición desde España

Francisco García Álvarez y su madre

Ante la creciente conmoción suscitada por las múltiples denuncias contra los hermanos Rebeca y Francisco García Álvarez, las autoridades venezolanas han tomado cartas en el asunto. La Fiscalía General, encabezada por el fiscal Tarek William Saab, ha emprendido acciones contundentes en respuesta al acoso en serie que ha sembrado el pánico en numerosas víctimas en Caracas.

El pasado 7 de mayo, Saab ordenó la captura de los hermanos García, acusados de acosar, hostigar y amenazar de muerte a una multiplicidad de personas, en su mayoría mujeres y niños indefensos. Esta medida representa un punto de inflexión en un caso que había sido opacado por la inacción durante años.

Para llevar a cabo la investigación, el fiscal general designó a las fiscalías 59 y 66, con el objetivo de esclarecer los delitos de acoso masivo, siembra de terror en familias y allanamiento ilegal de moradas.

En un esfuerzo por recopilar pruebas contundentes, se llevó a cabo un allanamiento en el domicilio de Rebeca García y sus progenitores el pasado 9 de mayo. Durante este operativo, se incautó un pasaporte español, equipos de computación para su peritaje, vehículos y un libro titulado «Dedicado para Cocoaguirre», cuyo contenido podría arrojar luz sobre las presuntas conductas delictivas.

Además, las autoridades entrevistaron a las víctimas Claudia Aguirrezabal y Andreina de Trindade, quienes expusieron detalladamente la forma en que fueron acosadas, hostigadas y amenazadas por los García, aportando testimonios cruciales para la investigación.

Rebeca y Francisco García Álvarez encuentran en la actualidad en Madrid, sumiendo el caso en una dimensión internacional. Ante esta circunstancia, el Ministerio Público venezolano ha emprendido acciones para solicitar su extradición desde España, tramitando una alerta roja internacional y solicitando a las autoridades españolas la ubicación de los ahora prófugos de la justicia venezolana.

El Ministerio Público venezolano también recabó el historial médico de los hermanos García en la Clínica El Cedral, en Caracas. Según los registros, Rebeca estuvo hospitalizada en nueve ocasiones entre 2018 y 2021, mientras que Francisco lo estuvo una vez. Los diagnósticos apuntan a trastornos límite de personalidad, trastornos mentales por consumo de sustancias psicoactivas y psicopatía aguda, arrojando luz sobre su estado mental y posibles motivaciones.

El fiscal ha expresado su esperanza de que la justicia española no califique a los hermanos García como «perseguidos políticos», una práctica que, según ha manifestado, se ha repetido en numerosas ocasiones con acusados por delitos de terrorismo, corrupción y narcotráfico.

Más sobre la familia

En el entorno familiar de los hermanos García Álvarez, una figura clave que merece ser destacada es María Rebeca Álvarez Capriles, la madre apodada cariñosamente «La Gorda» dentro del círculo familiar. Según algunas informaciones difundidas en redes sociales, María Rebeca y su presunto esposo, el neumólogo Reinaldo José Bello Cedeño, serían jubilados de la empresa estatal Pdvsa y supuestos propietarios de una agencia de viajes que opera en el Círculo Militar de Caracas.

Numerosos usuarios han expresado en las redes sociales su convicción de que los contactos y el poder de la familia Capriles habrían favorecido la impunidad de los hermanos García Álvarez durante años. «Así es como funciona uno u otro enchufe en Venezuela», manifestaron algunos usuarios, aludiendo a las supuestas influencias que habrían obstaculizado la acción de la justicia, considerando además que en España los primos de la madre de Rebeca y Francisco García Álvarez cuentan con inversiones de cuantía en proyectos inmobiliarios en Madrid y en otros sectores empresariales, además de contactos en Caracas fruto de su actividad en sectores como las finanzas, los medios, entre otros.

Finalmente, es importante destacar que, según información compartida por internautas, tanto Rebeca como Francisco García Álvarez habrían viajado a España junto con su madre, un dato clave que contextualiza su aparente fuga y el posterior proceso de extradición solicitado por las autoridades venezolanas al gobierno español.

Eloísa Álvarez Capriles

Además, en la redes usuarios aseguran que los hermanos son protegidos por su tía Eloísa Álvarez Capriles en España.


 

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